Ahorrar en el consumo de energía

Inicio » Ahorro energético » Ahorrar en el consumo de energía

En Doméstica energía queremos que pagues solo lo justo: lo que consumas, nada más. También queremos que seas responsable con tu consumo y que ahorres energía de forma sencilla. Nuestra labor es que pagues poco y que no consumas más de lo necesario. No es fácil darnos cuenta de los malos hábitos que tenemos en nuestro hogar y muchas veces estamos pagando por energía, que perfectamente podríamos haber ahorrado.

Es por eso que queremos que aprendas a ahorrar en tu consumo. Durante los primeros meses puede que cueste un poco, pero después ni te darás cuenta e irás viendo poco a poco cómo el precio de tu factura se ve reducido considerablemente.

5 formas de ahorrar en el consumo de energía

  • Aprovecha la luz natural. No es necesario encender las luces durante el día. La luz natural será suficiente para realizar nuestras actividades diarias dentro de nuestro hogar, encende luces para lo estrictamente necesario.
  • Cámbiate a bombillas LED. Si usamos bombillas LED nuestro ahorro será mayor, en comparación con las bombillas regulares. Esto, sin duda, que reducirá el coste de nuestra factura. Recuerda: sólo encender luces en los momentos necesarios, por la noche, por ejemplo. Durante el día es mejor utilizar la luz natural.
  • Aprovecha las horas de energía más baratas. La noche suele ser el momento en el que la energía es más barata. Incluso puedes contratar el servicio reducido durante la noche, de modo que puedes aprovechar y usar la lavadora, el lavaplatos, plancha y todo lo que requiera un alto consumo de energía. Ahorrarás una buena cantidad de energía y de dinero.
  • Aprovecha el calor residual del horno. Cuando cocines en el horno debes aprovechar el calor residual, que queda después de apagarlo, para terminar de cocinar los alimentos o para calendar otros alimentos.
  • Desconecta todos los aparatos que no uses. El hecho de que los aparatos electrónicos estén apagados, no quiere decir que no consuman energía. Si no los vas a usar, apágalos y desenchúfalos. Los cargadores de móvil son un ejemplo de conectores que siguen consumiendo energía, aún cuando no estén en uso. Si haces esto verás como logras ahorrar mucha energía en tu hogar.